Gadeschi

Internet mezclado con mi día a día

Publicidad en Internet que no tiene sentido

Un día me dio por seguir a aquellos en Twitter que imparten cursos de Community Manager en España por razones que no vienen al caso ahora mismo, y entre ellos, llegué hasta la cuenta de un usuario que además de ser profesor de estos cursos, tiene un proyecto personal con algún socio, Updood.

¿Qué es Updood?

Updood es una herramienta que para algunos tiene sentido y uso, y para otros no. Básicamente, es la copia española de Twitaholic, una herramienta para medir el volumen de seguidores en Twitter que tiene un usuario y clasificar los resultados en rankings que pueden ser filtrados por número y localización. Puedes saber quién es el usuario con más seguidores en Nueva York o el TOP 100 a nivel mundial.

Personalmente, mi opinión es que es de esas herramientas curiosas a las que llegas una vez en tu vida y luego te olvidas incluso de como encontrarla de nuevo, sobre todo para los que trabajamos en Internet. Tiene muy poco sentido saber que Lady Gaga tiene más seguidores que Justin Bieber si no vamos a realizar algún tipo de campaña mixta en la que se quiera contar con la imagen de un famoso.

Lo que me sorprende de esta página, y no muy gratamente, es que han desarrollado un modelo para monetizar el invento que roza lo ridículo. Lo normal sería que se ofreciera una versión básica de las estadísticas y una versión de pago más detallada, pero esto es imposible. Lo normal sería que añadieran algún valor a la información que devuelve Twitter y cobraran por ese añadido. Pues no, nada de eso.

La monetización del proyecto se basa en cobrar a individuales o empresas por inflarle la lista de seguidores, es decir, por un módico precio, te consiguen 100, 200 o 500 seguidores.

Y aquí me gustaría que todos los que no entendéis nada de publicidad en Internet prestarais bastante atención a lo que escribo y después, contrastarais con algún profesional de confianza mis palabras. Me da miedo que alguien se crea que esto de Internet es así de sencillo, pagas $30 en cualquier lado y tienes gente comprando.

Para empezar, y sin entrar en mucho detalle, el interés último de cualquiera que se anuncia en Internet es el de vender algo, es decir, tú quieres anunciarte en Internet porque quieres que alguien pague por lo que ofreces.

Tú página web es tu tienda, tu página en eBay es tu tienda, etc. Luego la adquisición de un usuario en Internet será más cara cuanto más cerca de tu tienda te lo deje la publicidad.

Existen múltiples modelos de publicidad en Internet, donde pagas por las veces que tu anuncio se ve, donde pagas por la gente que se registra en tu página, etc etc.

En este caso, nos interesa el modelo donde pagas por las veces que tu anuncio se ve, lo que se llama, CPM o coste por mil.

¿Qué es el CPM?

El coste por mil o CPM es el precio que acuerdas con alguien por mostrar tu anuncio mil veces.

En Internet, este valor suele tener, salvo casos extraños, un coste de $0 a $30. Cuantas más posibilidades existan de que las 1000 veces que tu anuncio se va a ver, sea visto por personas más interesadas en tu producto, mayor sera su coste. Para que nos entendamos, si vendes batidoras, en Marca tendrás la posibilidad de llegar a mucha más gente pero será en una web de recetas donde probablemente el impacto sea mucho mayor, aunque llegues a menos gente. Acabarás gastando menos dinero en la web de recetas porque el volumen de gente es inferior y venderás más batidoras.

Ahora bien, ya entiendes que es el CPM y te puedo hablar de números.

Si Updood te consigue 1000 usuarios, acabas de pagar por mostrar tu mensaje de 140 caracteres a 1000 usuarios. Si elegiste comprar paquetes de 100 hasta llegar a 1000 seguidores, habrás pagado, según su web, un CPM de $649,90 y si optas por la opción más barata que es comprar 2 paquetes de 500, estarás pagando el CPM a $449,98.

En este punto estás sorprendido, ¿por qué pagar entre 15 y 22 veces más que el precio máximo que te dije antes por los mismos 1000 usuarios?

Hay truco, aquí pagas una vez y puedes enviarles más de un mensaje, es decir, si envías 23 mensajes a esos 1000 usuarios desde tu cuenta de Twitter, te habrá salido rentable la inversión… Pues no, esto no es verdad, al segundo mensaje de publicidad, si hay una persona real detrás de la cuenta, te borrará porque no le interesa leer lo que vendes.

También tienes que tener claro que tu mensaje no va a ser visto por los 1000 usuarios, algunos no estarán mirando su cuenta en ese momento, luego lo que eran 1000 clientes potenciales puede que solo sean 800 o 900, luego el CPM aumenta, no es lo mismo paga $30 por 1000 que $30 por 800.

Claro que si entiendes algo, puedes pensar, ¿por qué iba yo a querer enviar un mensaje publicitario de 140 caracteres cuando puedo crear un bonito anuncio gráfico con imagen y texto… ¡incluso vídeo! pagando lo mismo? Si este es tu pensamiento, no vas mal encaminado y tienes una razón sólida para saber que no debes pagar por este tipo de historias porque no sirven para nada.

Si no estás convencido aún de que lo que te estoy contando es verdad, puedes seguir leyendo.

Volvemos a tu empresa de batidoras… y dices tú, “me da igual un anuncio gráfico que 140 caracteres, lo que quiero es que me compren”. Y entonces te paras a pensar, “¿quién me va a comprar?”. Te hablan de Marca y dices “esos solo quieren fútbol, alguna batidora venderé”. Te hablan de la web de recetas y dices “esos se pasan el día en la cocina, puede que venda más batidoras por 1000 anuncios que en Marca”.

Es decir, comprendes donde vas a vender más, nadie mejor que tú lo sabe. Ahora bien, Updood te vende 1000 cuentas de usuario siguiéndote en Twitter y te vas a plantear esto:

- ¿habrá una persona detrás de cada cuenta?

Puede que sí, puede que no.

- ¿serán lectores de Marca o lectores de la web de recetas de cocina?

Ni ellos lo saben. Si ellos no te pueden responder a la pregunta, ¿qué vas a saber tú? ¿Quiéres jugarte tu dinero en una tómbola entre usuarios de Marca y usuarios de páginas de recetas de cocina?

Con esto espero demostrarte que este tipo de negocio no es bueno para nadie y al final acaba perjudicando la palabra y la confianza de aquellos que realmente intentan ayudarte en Internet a que vendas tus productos y para que huyas de sistemas con una garantía casi nula, porque a la larga son malos para ti y para todos los que vivimos de Internet.

Y si aún no te he convencido de nada, puedes probar el modelo de Updood tú mismo y ver que no funciona con tu propio dinero, pero hazlo aquí, los 1000 usuarios solo te costarán $20 y te garantizan los mismos resultados que esta empresa.

El agujero negro 2.0

Microsoft, en entre 1990 y 1999, y Google, entre 2000 y 2010, han sido los dominadores absolutos de la tecnología. La primera contribuyó a la expansión del hardware y la segunda, ayudó con precisión a compartir el conocimiento y entre las dos, nos han dado 20 años de relación donde todos hemos aprendido por separado de una red común.

Desde hace tiempo ya se habla del nuevo Rey de la nueva década, Facebook, un lugar, para que nos entendamos, donde todos y cada uno de nosotros, individuales durante 20 años en este espacio común, empezamos a compartir más allá del conocimiento, nos damos a conocer entre nosotros, valga la redundancia.

Es en este momento cuando nos tenemos que preguntar realmente, ¿queremos que nos conozcan los demás? ¿Qué peligros tiene desvelarnos ante los demás?

La primera pregunta es bastante sencilla de responder, somos animales curiosos por naturaleza y la única forma de obtener información de otros es aportando un poco de la nuestra.

La segunda se puede interpretar desde varias perspectivas y probablemente todos los estudios hablan de la privacidad personal, los riesgos de dar datos personales y nadie se ha parado a pensar que a medida que más gente cae en este agujero negro, más perfiles diferentes de persona aparecen en el mismo lugar y muchas veces esto representa mayor problema. Gente que no sabría nada de otro grupo social, de repente, los ve paseando por su ventana.

Todo esto se ve en la práctica con el estudio llevado a cabo por un Profesor de Sociología de la Universidad de Columbia que tras estudiar durante un año la actividad de 290 prostitutas de Nueva York, comprobó que el 83% de ellas no sólo tiene un perfil en Facebook sino que lo utiliza activamente para captar clientes en tiempo real a través de una BlackBerry.

¿Qué te parece que tus hijos estén en la misma plaza que estas señoritas?

Sevilla, 5 años después…

No sé que ciudad me voy a encontrar pero después de recorrer media Europa y hasta China de boda en boda, sólo por probabilidad o por jugar con el destino, me tenía que caer una boda en Sevilla.

El jueves aterrizo…

La calidad del contenido por encima de la extensión

En mis años de colegio, solía realizar dos tipos de trabajo por escrito, los trabajos que nos pedían los profesores como parte de la enseñanza para demostrar conocimiento y los que me pedían expresamente a mí como parte del castigo por haberme portado mal, estos solían ser los más habituales.

La diferencia entre ambos es que mientras que en los primeros, el contenido primaba sobre la extensión, en los segundos, era la extensión lo que más parecía importar, supongo que ni leían lo que escribía porque solo repetía palabras o frases para hacer volumen. Palabras vacías que rellenaban páginas y páginas para evitar una llamada a mi casa.

Hoy me siento delante de un ordenador, entro en Internet, leo a muchísima gente que se hace llamar “Gurú de Internet”, con mayúsculas, y me doy cuenta de que todos hacen redacciones de castigo, llenar páginas y páginas con palabras que no demuestran conocimiento, palabras y más palabras que incluso se atreven a soltar en conferencias creadas por ellos mismos para seguir demostrando… nada.

Alguno dirá que si no hacen daño, “¿qué más te da, Iván?“.

En el fondo, me preocupa muy poco coexistir con este tipo de persona que habla, habla y no aporta nada.

Lo que sí me da miedo es pensar que esta gente consigue dinero de Fondos Públicos para seguir dándose autobombo en congresos, asociaciones y demás fantasmadas, todavía te dice alguno que lo hace por el sector. Aun me da más miedo el pensar que los hay que incluso nos representan, como usuarios de Internet, ante las Instituciones.